Distancia aproximada 15 Km
Tiempo aproximado: 4 horas
Distancia aproximada 15 Km
Tiempo aproximado: 4 horas
Desde el principio Dios hizo los caminos; los caminos de la vida, los que conducen a los hombres a la ruina o a su salvación.
Cada cual es libre de escoger qué caminos seguir, hoy escogí el que conduce desde la Guandoca de Berlín a Cabrera en Santander.
Ya había escuchado que por estos caminos se movían los Guanes, un pueblo ancestral de Santander. También lo usaron los conquistadores del oro nativo y de sus bellas mujeres, lo mismo que los comerciantes y arrieros; aquellos que forjaron el futuro de un pasado muy antiguo de nuestra gran nación “la Gran Colombia” y del “Gran Santander” los cuales hoy, al parecer, su grandeza está muy chica casi por el suelo.
Cogimos caminos a las 6 am, desde la Guandoca de Berlín, según el wiki, a 7 km del Socorro.
A unos 600 metros de allí, por la vía que va hacia Palmar, hato, Galán, etc., desviamos a la derecha por una carretera que nos lleva a puente “Sardinas,” un puente colgante sobre el río Fonce.
Qué, ¿porque su nombre? Según me contó un nativo indígena de la época de la conquista, allí solían ir las sardinas del pueblo, a bañarse la cosa más sabrosa.
Pero llegaron los españoletes y se tiraron el paseo, ya que con las ganas que les causaba dicho paisaje, construyeron un puente de cabuya, o tarabita para pasar a la otra orilla donde las bañistas se deleitaban.
Tiene el puente 45 varas de longitud, (una vara castellana, que es la más utilizada mide 83,59 cms) o el aproximado a 38 metros de largo.
Después del puente se coge loma arriba por un camino angosto y pedregoso el cual en verdad le saca a uno la “leche”, lo deja a uno “mamao”.
Al llegar a la cima encontramos un camino medio carreteable, unos kilómetros adelante encontramos otro buen tramo de camino real en buenas condiciones, este nos saca a la vía pavimentada al lado de una capilla.
En la Escuela El Oval, hay un atajo a la izquierda que nos evita un poco de carretera pavimentada, metros más adelante, a la derecha hay un camino tan antiguo como sus piedras, tiene unos 2 Km, luego salimos de nuevo a la vía pavimentada, metros adelante retomamos a la izquierda el camino empedrado y de aquí llegamos al pueblo.
JoseFercho ZamPer.
Para mi es muy agradable salir a
caminar con un pequeño grupo de amigos, es toda una terapia de liberación del estrés
que se acumula durante la semana de tanto hacer “nada”.
Durante este tiempo de “pandemia”,
salir a caminar lejos se ha complicado un resto; debido a; el transporte, las
aglomeraciones, las normas o restricciones y otros demonios más.
Gracias a Dios y al hecho de que
se habla ya de la vacuna contra el covid19, le gente se ha ido relajando un
poco, y se han permitido salir de sus guaridas a un grupo pequeño de personas
a caminar, lo mismo que tomar el trasporte. Esto me animó a retomar de cuando
en vez las caminatas mayores de 10 km, por lo que pude volver a hacer el
recorrido desde El Socorro hasta Simacota pasando por la quebrada Cinco mil,
subiendo por el sitio por donde baja la tubería del acueducto que trae el
precioso líquido a nuestro maravilloso pueblito de mis cuitas.
En verdad que fue un gran
recorrido, todo estuvo a nuestro favor; un clima fresco y seco, unos compañeros
animosos y camineros, buena comida y muy buen humor.
Un muy buen camino subiendo desde
la escuela de la vereda Cinco mil, hasta la vereda Santa Ana de Flores, por allí
se pone a prueba todo el cuerpo; los pulmones, el corazón, las piernas y los
ojos, para admirar tanta belleza natural.
Soy un hombre muy bendecido por
contar con amigos y compañeros de andanzas tan geniales y generosos, espero
continuar por muchos años más con estos paseos sabrosos y saludables.
Muy agradecido.
JoseFercho ZamPer